Una resolución que condena las violaciones de los derechos humanos en
Cuba, aprobada el 18 de abril en la Comisión de Derechos Humanos de
las Naciones Unidas por 21 votos a favor, 18 en contra y 14
abstenciones, "ha atraído nuevamente la atención del mundo sobre los
muchos y valerosos defensores de los derechos humanos y periodistas
independientes que arriesgan su libertad para hablar por una Cuba
democrática", dice el Departamento de Estado de Estados Unidos.
Al felicitar a "aquellos miembros de la comisión que apoyaron esta
resolución y adoptaron una posición de principio en favor de los
derechos humanos", el portavoz del Departamento de Estado James Rubin
publicó la declaración emitida por Harold Hongju Koh, secretario de
Estado adjunto para democracia, derechos humanos y trabajo, y Nancy
Rubin, embajadora estadounidense en la Comisión de Derechos Humanos de
las Naciones Unidas, acerca de la aprobación de la resolución.
"La votación de hoy no es simplemente una denuncia de la situación de
los derechos humanos en Cuba, sino que también expresa solidaridad con
el pueblo de Cuba, una piedra angular de la política exterior de
Estados Unidos", dijeron el secretario adjunto Koh y la embajadora
Rubin en su declaración conjunta.
La resolución, añadieron, expresa "preocupación ante la violación de
los derechos humanos y las libertades fundamentales en Cuba, tales
como la libertad de expresión, asociación y reunión y los derechos
vinculados a la administración de justicia, a pesar de las
expectativas suscitadas por algunos pasos positivos dados por el
gobierno de Cuba en los últimos años".
A continuación una traducción extraoficial del comunicado de prensa
del Departamento de Estado:
(comienza el texto)
DEPARTAMENTO DE ESTADO DE ESTADOS UNIDOS
OFICINA DEL PORTAVOZ
Para publicación inmediata
18 de abril de 2000
DECLARACION DE JAMES P. RUBIN, PORTAVOZ
RESPUESTA DE E.U. A LA DECISION DE LA CDHNU DE APROBAR RESOLUCION
SOBRE CUBA
El siguiente es el texto de una declaración emitida por Harold Hongju
Koh, secretario de Estado adjunto para democracia, derechos humanos y
trabajo, y la embajadora Nancy Rubin, embajadora estadounidense en la
Comisión de Derechos Humanos de las Naciones Unidas en Ginebra, en
respuesta a la decisión de la comisión de aprobar la resolución sobre
Cuba. Felicitamos a aquellos miembros de la comisión que apoyaron esta
resolución y adoptaron una posición de principio en favor de los
derechos humanos.
"Estados Unidos aplaude la decisión de hoy de la Comisión de Derechos
Humanos de las Naciones Unidas de aprobar una resolución sobre la
situación de los derechos humanos en Cuba. La resolución de este año
que fue auspiciada por los gobiernos de Polonia y la República Checa y
coauspiciada por más de una docena de países, entre ellos Estados
Unidos, ha atraído nuevamente la atención del mundo sobre los muchos y
valerosos defensores de los derechos humanos y periodistas
independientes que arriesgan su libertad para hablar por una Cuba
democrática.
"Estos valerosos individuos no han hecho nada malo ni han alentado a
la violencia. Su único crimen ha sido expresar su convicción en la
libertad y dignidad de todos los individuos. Estados Unidos se une a
la opinión mundial para instar al gobierno de Cuba a liberar a todos
aquellos que están actualmente detenidos por expresar pacíficamente
sus convicciones políticas, entre ellos Marta Beatriz Roque, José
Gómez Manzano, Félix Bonne, Vladimiro Roca y Oscar Biscet.
"La República Checa y Polonia merecen la gratitud de todos las
personas libres por llamar la atención sobre la creciente gravedad de
la situación de los derechos humanos en Cuba. Sus esfuerzos
incansables para asegurar la aprobación de esta importante resolución
demuestra una vez más su profundo compromiso con la democracia y su
honda convicción de que los derechos humanos son inalienables y
universales. La votación refleja también la experiencia de los pueblos
checo y polaco de que el sostenido examen por parte de la comisión
puede promover la transición pacífica de un gobierno dictatorial a la
democracia.
"La votación de hoy no es simplemente una denuncia de la situación de
los derechos humanos en Cuba, sino que también expresa solidaridad con
el pueblo de Cuba, una piedra angular de la política exterior de
Estados Unidos. Las organizaciones e individuos estadounidenses son la
fuente principal de ayuda humanitaria a Cuba, y las remesas desde
Estados Unidos son la fuente principal de ingreso neto de la economía
cubana. Mientras los fondos y la ayuda estadounidense no vayan al
régimen mismo, tienen el propósito de apuntalar la sociedad civil y
mejorar las vidas de los cubanos que viven en las condiciones
opresivas descritas en esta resolución. Con ese mismo fin, hemos
promovido también una amplia gama de intercambios culturales,
profesionales y académicos con Cuba; en conjunto, más 160.000 personas
viajaron de Estados Unidos a Cuba el año pasado.
"El presidente Clinton ha dejado sentado que si el régimen cubano
emprendiera las reformas fundamentales necesarias para asegurar una
transición a la democracia y el respeto a los derechos humanos,
Estados Unidos respondería con cambios positivos en sus propias
políticas hacia el gobierno. Seguimos esperando con ansia el día en
que Cuba se unirá a la familia de naciones democráticas, y los
esfuerzos multilaterales para atraer la atención sobre la situación de
los derechos humanos ya no será necesaria. Una vez más, instamos al
gobierno de Cuba a respetar los derechos humanos y preparar una
transición pacífica a la democracia representativa".
(termina el texto)
(Distribuido por la Oficina de Programas de Información Internacional
del Departamento de Estado de Estados Unidos. Sitio en la Web:
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