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Estados Unidos Y CUBA
Colin Powell, Secretario de Estado de los
Estados Unidos Copyright
c) Diario Las Américas abril de 2002.
Reimpreso con permiso.
Las naciones del Hemisferio Occidental se
reunieron en Washington a fines de enero
para aprobar un ambicioso plan de acción y
cooperación para combatir el terrorismo en
nuestra región del mundo. Sólo faltaba un
país del hemisferio -- Cuba.
Nuestra vecina isla continúa aislándose de
participar en los temas vitales de nuestra
época y continúa resistiéndose al movimiento
hacia la democracia, los derechos humanos y
la economía de libre mercado que ha habido
en este Hemisferio.
La política de los Estados Unidos es
promover y apoyar una transición pacífica
hacia la democracia en Cuba. Cuba ha hecho
varios intentos de relaciones públicas hacia
los Estados Unidos en meses recientes pero,
desgraciadamente, las cosas fundamentales
continúan iguales allí. Las libertades
personales, políticas y económicas que se
han establecido en países a través de
nuestro Hemisferio todavía no han llegado a
Cuba. El gobierno cubano todavía mantiene a
su gente bajo un estricto control.
El gobierno de Cuba también ha hecho algunas
declaraciones inexactas e inflamatorias
sobre los Estados Unidos a partir del 11 de
septiembre. El Ministro de Relaciones
Exterior de Cuba, en una comparecencia ante
la Asamblea General de las Naciones Unidas,
dijo que los Estados Unidos deliberadamente
atacaron a civiles en Afganistán.
Declaraciones oficiales de ese gobierno
también han sugerido que nosotros nos
buscamos el ataque de septiembre 11. Los
medios noticiosos cubanos repitieron éstas y
otras infundadas acusaciones diariamente por
varios meses.
Después del Huracán Michelle, la Oficina de
Ayuda Extranjera para Desastres de los
Estados Unidos ofreció hacer una evaluación
del daño humanitario experimentado en Cuba.
El gobierno cubano rechazó esa ayuda.
También sugirió que su decisión de comprar
productos agrícolas estadounidenses después
del hurac n ha abierto el camino para la
normalización de relaciones con los Estados
Unidos.
Este enfoque confunde la simpatía
humanitaria norteamericana hacia la gente de
Cuba con la aceptación de un gobierno que
les niega las libertades y oportunidad b
sicas. En años recientes el gobierno de los
Estados Unidos ha tratado de ampliar el
contacto de pueblo a pueblo con Cuba y
facilitar m s que los alimentos y
suministros humanitarios lleguen al pueblo
cubano.
Pero no seríamos leales a nuestros propios
ideales si ignor semos la continua negación
de los derechos humanos b sicos que el
gobierno cubano impone a su propio pueblo.
El pueblo de Cuba no tiene libertad de
palabra, libertad de movimiento o derecho a
la propiedad privada. Ellos continúan siendo
encarcelados arbitrariamente por criticar a
su gobierno. Una mejoría en las relaciones
de Cuba con los Estados Unidos tiene que
basarse en estos temas. Mientras tanto, hay
valientes individuos en Cuba que trabajan
diariamente y heroicamente contra una gran
represión para tratar de lograr las
instituciones y prácticas de una sociedad
civil. Estados Unidos harán todo lo posible
por alentarlos y por promover una transición
pacífica hacia la democracia en Cuba.
El presidente Bush ha dicho, "Estados Unidos
se mantendrá siempre firmes en cuanto a las
demandas no negociables de la dignidad
humana: un estado de derecho, límites a los
poderes del estado; respeto a la mujer;
propiedad privada; libertad de palabra;
justicia equitativa; y tolerancia
religiosa."
A Cuba le espera un destino mucho mejor, un
destino de respeto para los derechos
humanos, el estado de derecho, mercados
abiertos y mayor prosperidad. Esperamos con
ansia el día en que el pueblo de Cuba pueda
respirar libremente y que su país se una a
la grande y vital familia de democracias. |