|
Suiza,
Marzo 17, 2001
Queridos
Noruegos,
No
se asesina a un pueblo por azar. También el
encarcelamiento, las desapariciones, la
tortura y toda la malignidad que encierra un
alma vil requiere de la premeditación. Es
lo mismo que el odio, el resultado final es
fruto del desprecio acumulado contra todo lo
bello, lo hermoso y lo humano.
Es
preciso haber odiado mucho para contar con
ídolos como Fidel Castro. Pero ya vemos que
el Sr. Langeland prefiere sus prevendas a
las gracias más sinceras de sus víctimas.
Buscar
la ruina de nuestro pueblo ha sido
extremadamente fácil y hacer la guerra en
33 países ha sido para él motivo de
entusiasmo, porque las cosas buenas, las
verdaderas, cuesta mucho trabajo llevarlas a
cabo.
Las
97`582* víctimas directas y bien
documentadas que ha producido el castrismo
no pueden ser un espejismo, no se confundan
con el análisis y los interéses políticos
del Sr. Langeland y bajen del pedestal de
los Nobel a Fidel Castro.
Es
decisivo para las víctimas cubanas que las
nominaciones a premio Nobel de la paz
comiencen en el lugar justo, y ese lugar está
en las cárceles cubanas. Pongan ustedes el
nombre de otro candidato, que ya es
suficiente con que haya miles de ellos
dignos del mayor respeto.
Agradecidos
de antemano,
Carlos
Wotzkow
*
El costo social de las revoluciones: El
libro negro de Cuba, Libro en progreso del
Dr. Armando Lago
|