RUI FERREIRA
El Nuevo Herald
El gobierno de Estados Unidos restringió
fuertemente el movimiento de diplomáticos
cubanos en suelo estadounidense y les
comunicó que no otorgará visas a ningún
funcionario de la isla para viajar fuera de
Nueva York o Washington, D.C., confirmaron a
El Nuevo Herald fuentes congresionales.
A partir de ahora, los diplomáticos cubanos
no podrán moverse más allá de las áreas
metropolitanas de la capital --donde está
su Sección de Intereses-- y de la Gran
Manzana --donde se encuentra la sede de las
Naciones Unidas-- sin un permiso especial,
que debe ser pedido con 72 horas de
anticipación. Esta restricción ya existía,
pero no se exigía su cumplimiento durante
la administración de Bill Clinton.
Tampoco otorgarán visas a otros
funcionarios cubanos que quieran desplazarse
más allá de estas dos ciudades.
``Nos dijeron claramente que se acabaron
los viajes de funcionarios cubanos a
universidades, fábricas, empresas en el
resto del país'', dijo un asesor
legislativo que asistió a una reunión
informativa con el nuevo director de asuntos
cubanos del Departamento de Estado, James
Carragher.
La decisión fue informada el pasado
martes al jefe interino de la Sección de
Intereses de Cuba, Dagoberto Rodríguez.
Según las fuentes, la decisión de
restringir los movimientos de los diplomáticos
cubanos fue tomada directamente por el
presidente George W. Bush, teniendo en
cuenta que el gobierno cubano no permite que
diplomáticos estadounidenses se desplacen
libremente por la isla. El personal del
Departamento de Estado en Cuba ha tenido
mucho más limitados sus movimientos que sus
homólogos en Estados Unidos.
Por otro lado, Washington también se
queja de que La Habana no ha contestado
ninguna pregunta sobre las posibles
relaciones de diplomáticos cubanos en
Washington o Nueva York con Ana Belén
Montes, analista del Pentágono arrestada en
septiembre bajo cargos de espiar para el
gobierno de la isla.
Según las fuentes, los diplomáticos
cubanos en Washington han soslayado todo
encuentro sobre el caso de Montes cuando han
sido instados por el Departamento de Estado
a discutir el asunto.
Aunque las fuentes no quisieron comentar
si Estados Unidos procederá a expulsar a
algún diplomático cubano, una de ellas
dijo: ``Nuestra paciencia se está
acabando''.